martes, 30 de noviembre de 2010

A 20 años de la Caída del Muro de Berlín


En 1945, tras la capitulación de Wehrmacht alemana del 7 al 9 de mayo se dio por finalizada la II Guerra Mundial. ´Los Aliados´ representados por países cómo: Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos ganaron la guerra. Los derrotados se hacían llamar ´Potencias del Eje´ y se conformaban por países cómo: La Alemania Nazi, el Reino de Italia y el Imperio de Japón.
El saldo dejado fue de 72 millones de personas muertas, equivalentes a la suma de las poblaciones de los países de Venezuela, Perú, Bolivia y Uruguay, para ser más específicos un promedio de 33.000 seres humanos por día.



Tras la guerra Alemania quedó destruida. Las potencias vencedoras dividen el país en cuatro zonas de ocupación y Berlín en cuatro sectores. Solo una parte recibió una segunda oportunidad democrática: la occidental. Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos elaboran un modelo capitalista a seguir y es así que se funda la RFA (República Federal Alemana) en 1949, en la parte Oeste de la ciudad de Berlín.



Mientras esto ocurría en el occidente, en el lado oriental todo tomaba un camino distinto. La URSS quería que la parte Este de Berlín copiará su estilo de vida, es así que se crea la RDA (República Democrática Alemana) en 1949, basándose en el modelo socialista o democracia popular de Europa Central. Es así que la parte Este de Berlín queda regida bajo las influencias socialistas.
En este punto la historia se divide, al igual que el territorio de Berlín. Eran dos naciones emergentes, con algunas ventajas una sobre otra y como tal las personas decidían vivir en un territorio o en el otro.


La RFA tenía un territorio de 248,717 km2. Contaba con una población de 61.131.000 millones de habitantes y su moneda oficial era el Marco Alemán.
Por otro lado la RDA tenía un territorio de 108.333 km2. Contaba con una población de 16.111.000 millones de habitantes y su moneda oficial era el Marco de la RDA.
La línea de Lübeck-Helmstedt-Eisenach-Hof se convierte, al pasar los años, en una frontera entre los dos estados alemanes. En el verano de 1961, gobernantes del régimen de injusticia de Alemania del Este fortalecían la frontera por medio de muros, alambres de púas y campos minados hasta convertirla en una barrera prácticamente infranqueable.



Empezó siendo una alambrada, una gran alambrada que encarcelaba a sus habitantes, que los encarcelaba en su propio territorio. Las personas que se encontraban en ambos lados del muro de Berlín vieron como eran separados de sus familias, sus amigos y sus trabajos.



Las diferencias entre ambos estados son claras. Mientras en la RFA se goza de un poderío económico, una solvencia monetaria y un gran lugar para vivir. En la RDA las cosas son totalmente distintas. No existe una solvencia económica y de la mano del socialismo las cosas no marchan bien para nadie. Aislada del mundo, los habitantes de la RDA buscan otras opciones para vivir, la RFA se ve muy cercana, solo los separa un muro.





En aquella época no era tan riguroso para los turistas viajar al occidente u oriente, se necesitaba tener todos los documentos en regla para poder tener la libertad de moverse en el país. De distinta forma vivían la situación los propios alemanes, tal como lo cuenta la revista “La Crónica” en su edición de 1970 que desde la separación en 1961 sin previo aviso, Unidades de la Policía Popular y de los “Grupos de Combate de la clase Trabajadora” de la República Democrática Alemana empezaron a sustituir el alambrado que hasta aquel entonces estaba, por un muro que separaría a Berlín durante 39 años de su historia.





Según Guillermo Giacosa, un argentino que tuvo la oportunidad de trabajar durante aquella época en Alemania Occidental cuenta como era el ambiente en Berlín tras le terrible separación: “Yo estuve en Berlín en la época del muro invitado por una organización alemana por lo cual solo podíamos llegar mediante avión. Recuerdo que mi vuelo aterrizo en Alemania Occidental donde las condiciones eran magníficas debido a que occidente había puesto todo el dinero posible para demostrar el resplandor del capitalismo”.


Efectivamente el territorio de la RFA después de la década de los años sesentas tuvo un auge que hizo que se convirtiera en potencia de Europa lo cual era como una publicidad permanente para los orientales que estaban inmersos en la reconstrucción de un país devastado por la guerra y que no tenían dinero para invertir.


“Yo llegué en avión a la ciudad de Bonn y luego nos dirigimos en otro avión hacia el aeropuerto de Tempelhof que era el aeropuerto de Berlín occidental donde muchas veces estuvo Hitler y el mismo que usaban los americanos. Estuve unos días en Berlín Occidental y luego nos dirigimos en tranvía a Berlín Oriental, era como pasar de un país a otro, se mostraban los documentos y se cumplían con los reglamentos de ambas partes”.



Las requisas que se realizaban cada día en Checkpoint Charlie, que era la frontera de entre Berlín Occidental y Oriental, podían ser muchas veces muy minuciosas; si eras turista, entre fusiles y militares te preguntan ¿cuánto dinero lleva?, ¿es usted de la prensa internacional? , ¿Tiene familiares aquí?, ¿Por cuánto tiempo piensa quedarse?, etc, “Daba la impresión de que otro muro, pero esta vez en silencio se levantaba en la ciudad”, asegura Giacosa.


Muchos pueden pensar que las diferencias comenzaron tras la caída del imperio nazi en la década de 40’s pero para los historiadores viene desde mucho más atrás. Tuvieron que pasar 184 años para que la cuestión entre ambas partes diera por finalizada en 1990. Surgió cuando el 06 de agosto de 1806 el último emperador del Sacro Imperio Germánico, Francisco II, se plegó al ultimátum de Napoleón disolviendo así el viejo imperio. La cuestión terminaría el 03 de octubre de 1990, cuando la anuencia de las cuatro naciones (RDA) se adhiriera a la República Federal Alemana.


Para Daniel Rodríguez nacido en Berlín y actual profesor del Instituto Goethe en Jesús María la separación comienza sin duda alguna tras la caída del Imperio Nazi donde se da inicio a dos repúblicas: una Alemania con una tendencia más capitalista como la occidental y otra Alemania con una tendencia netamente socialista, “En aquella época de la separación Alemania Oriental empieza una competencia contra la Alemania Occidental, algo que era parte de la guerra fría y que el propósito era de ser mejores en todos los ámbitos ya sean deportivos, políticos y sociales”.


A pesar de todo ello, la situación en los primeros años de la separación no era tan estricta.
A finales de los años 40’s y 50’s los alemanes de ambas parte podían viajar de un lado al otro, “En los 12 primeros años desde 1949 y 1961 toda la gente preparada de Alemania Oriental viajo hacia Occidente y decidió quedarse, lo cual provocó la creación del muro que durante todos esos años los alemanes habían negado y que la noche de 1961 empezó a construir sin previo aviso. Fueron alrededor de 1.500.000 de alemanes lo que se mudaron de oriente a occidente, de los cuales muchos no pudieron volver a ver a su familia durante muchos años".


Mucha gente sufrió a causa del levantamiento del Muro. Gente que había ido a trabajar durante la semana en que se levanto, nunca pudo volver a su casa porque ya todo estaba bloqueado, la familia de Daniel vivió exactamente eso, su abuelo tenía tres hermanos de los cuales dos vivían con él en Alemania Federal y uno en Alemania Democrática, “entre ellos era normal visitarse cada cierto tiempo, pero el día que se levanta aquel muro sería imposible durante los primeros años volver a visitarlo”.





Miles de historias se pueden contar sobre lo que separaba este muro de 155 km de largo, que no solo dividida dos territorios si no que también dividía familias enteras que sufrieron sin necesidad de pedirlo. ¿El motivo? Evitar que la población calificada de Alemania Oriental fugue en masa hacia occidente, lo cual lo consiguieron encerrando a su propia gente en su territorio bajo una idea de socialismo. La única ventaja que tenia este pueblo era el poder viajar a los países del bloque socialista como Rumania y Bulgaria. Tuvieron que pasar 11 años para que ambos países pudieran tener un tratado (1970-1973) donde ambas pueblos podían tener un moderado mutuo acceso. El iniciador de este proyecto fue Willy Brandt que años después fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1971.


“Al final con este tratado mi abuelo pudo volver a ver a su hermano que vivía en Alemania Oriental y pienso que este suceso fue la primera brecha para que ambos países pensaran en una unificación”.


Dieter Koth vivió en la ciudad de Hamburgo hasta el año de 1972 con su esposa y sus dos hijos; han pasado ya 38 años desde que salió de Alemania y Dieter recuerda con nostalgia aquella salida del país que lo vio nacer. “Nunca me imagine salir de mi país y dejar a mi familia para buscar un trabajo en otra parte del mundo. Yo trabajaba tallando madera y gracias a eso conseguía trabajos en Asia, África y Sudamérica, regresaba cada cierto tiempo donde mi familia pero muchas cosas iban cambiando conforme pasaban los años”. Sus hijos cada vez estaban más grandes, recuerda que en uno de sus viajes cuando regreso, ambos ya se habían casado y no estar presente en ninguna de sus bodas fue un gran dolor para él. Su esposa por otra parte se encontraba muy mal de salud y en 1985 moriría de cáncer.


Fue precisamente el trabajo de tallar madera lo que trajo a Dieter Koth al Perú hace 12 años donde conoció a Elena Bolaños, una bella peruana quien le abrió su corazón y total confianza. Actualmente viven en Trujillo donde Dieter recuerda con mucha nostalgia lo que puedo haber sido su vida sin la división de Alemania, “fue muy triste ver como yo y mi familia nos separábamos por cosas ajenas a nosotros, fueron momentos muy tristes que ya no quisiera recordar”.


Sin embargo los alemanes siguen adelante con su tesón y fuerza que siempre los ha caracterizado; el miedo que antes los hacía perder la esperanza hoy más que nunca los une por seguir siendo la Alemania unida que todas siempre quisieron.


Es por eso que a principios de los años 80’s tras la crisis del bloque oriental Soviético Mijaíl Gorbachov asume el poder en Marzo de 1985 y comienza la reforma económica y a la vez democrática aceptando que el modelo socialista es obsoleto, y más aún cuando la Unión Soviética era como un padre para todas las naciones socialistas como Hungría y Checoslovaquia las cuales también inician una reforma democrática y abren sus fronteras hacia Austria, creando así una nueva ruta para los alemanes orientales hacia occidente.












Reunificación

En el otoño de 1989 los ciudadanos de la RDA conquistaron el poder en tan solo unas semanas por medio de una revolución espontánea y pacifica desde abajo. El 9 de noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín, encarnación de la división de Alemania y símbolo de la Guerra Fría. La caída del muro estuvo precedida de una huida masiva de ciudadanos de la RDA que abandonaron su país de Praga y Varsovia y de la frontera húngara, que ya había sido abierta, así como de manifestaciones multitudinarias, sobre todo en Leipzig, protestas públicas de destacadas personalidades y activistas de los derechos humanos y un creciente clamor popular en favor de la libre circulación de personas.



Imagen: Alemania ya reunificada en 1990

Daniel Gutiérrez vivía cerca a Bremen donde estudiaba en la universidad y viajo con unos amigos una semana después de la caída del Muro de Berlín, “nos demoramos una eternidad en llegar pero decidimos ir debido que todo el mundo lo hacía con el afán de poder ser participes de las ruinas del muro”. En aquellos días si bien es cierto la gente estaba entusiasmada por la noticia, se vivía una incertidumbre por saber cuál sería el desenlace la RFA y la RDA.

Luego de muchos debates entre las autoridades de la República Federal y la República Democrática más Estados Unidos de América, la Unión Soviética, Gran Bretaña y Francia se discutió las condiciones de la unidad alemana en el ámbito de la política exterior y de seguridad. “El canciller Kohl fue uno de los impulsadores para unificar a Alemania, tanto él como todo su gobierno, la democracia cristiana” explica Daniel Gutiérrez. Como consecuencia se llegó a la firma del Tratado 2+4 firmado el 12 de septiembre de 1990 en Moscú. En el cual se restableció la plena soberanía de Alemania sobre su territorio. “El canciller Kohl optó por la reunificación por dos razones: ese mismo año (1990) se desarrollaban las elecciones en la RFA y el partido cristiano no era el favorito, es por eso que Kohl decide prometer que iba a realizar todo lo posible para la reunificación y así a la vez llegaría al poder” Resolviendo así las cuestiones de Alemania internamente. De ahí en más todo fue esfuerzo entre las dos repúblicas.


Una vez reunificada, se estableció un apoyo económico para la RDA, pues no estaba en el mismo nivel de la RFA. Daniel Gutiérrez explica las diferencias que tenía que afrontar ahora Alemania: “En las ciudades de la exRDA ya no se nota en realidad la diferencia, en estos 20 años se han reconstruido ciudades como Dresde, Leipzig, se han invertido mucho dinero. También hay muchas universidades, que han crecido.



Efectivamente las grandes ciudades de la ex RDa se han modernizado y han alcanzado un desarrollo pleno, pero pues dónde realmente se nota una gran diferencia es en las zonas rurales. Allí a los lejos, en los pequeños pueblos que dónde todavía no les ha llegado toda la prosperidad de Alemania Federal. Actualmente el nivel de desempleo es mucho más alto en la antigua RDA en comparación a la antigua RFA.

"Pero lo que más se siente es una cierta nostalgia, pues por amigas alemanas que tengo (explica Gutiérrez) que vivieron y crecieron en la ex RDA, me decían que no todo era malo, el sistema educativo era netamente gratuito, era un país de un empleo pleno, no existía el desempleo. Se ocupaban de los niños pues a trabajar las mamás y los papás el estado se podía encargar de tus hijos"

Ahora el reto está en poder establecerse en el mundo como Alemania y el primer paso es la integración a la Unión Europea que ya lo realizo con éxito en el 2008. Alemania es la locomotora de Europa, explica Gutiérrez:"La industria automotriz está muy desarrollada en Alemania y pues son la Locomotora de la Unión Europea, aunque franceses e ingleses no quieran aceptarlo "

Conclusiones

Estamos en el año 2010 y se cumplen ya 20 años desde que el Muro de la "Vergüenza", como lo llamaban en aquel entonces los países potencias como EE.UU, Francia y Gran Bretaña fue tumbado por la pacífica revolución oriental de 1989.

Este muro que marcó para siempre a todos los alemanes, dejó un total de 193 calles cerradas, 33 estaciones de subte y 8 líneas de trenes bloqueadas, más de 138 personas muertas que trataron de cruzar y miles de miles de arrestados que pagaron condenas por reclamar sus derechos. “Yo pienso que la caída del muro fue un aporte hacía la libertad y la democracia que en ese momento todos los alemanes mostraron al mundo", afirma Daniel. Y sin duda que fue, hoy por hoy Alemania es el eje de Europa económicamente y tocológicamente hablando; y si hablamos deportivamente, siempre están luchando por los primeros lugares de los deportes más populares del mundo.








Tras la caída del muro de Berlín hubo muchísimos cambios radicales en todo ámbito. Los partidos políticos de izquierda ante el fracaso socialista entraron en perplejidad, abandonaron sus banderas y buscaron sobrevivir acercándose a la centroderecha. En el ámbito militar EE.UU quedó como única potencia mundial ya que lejos de proporcionar el desarme mundial reoriento sus propios principios y los de OTAN hacia la doctrina de agresión positiva donde el pentágono podrá atacar en cualquier momento y donde quiera.

Actualmente la gente recuerda el suceso de la caída del Muro de Berlín con mucha felicidad por les abrió nuevas oportunidades, a pesar de que actualmente Alemania vive una crisis tanto cultural como económica que aún no ha podido ser resuelta. Ya con el Internet y la globalización el mundo postura y post soviético tomó conciencia de su unidad y se intercomunico como nunca antes.

Luego de la caída del muro de Berlín es imposible dejar de hablar de los muros que en la actualidad incomodan a la opinión pública; los mismos que las grandes potencias apoyan ya que favorecen a sus interés y necesidades. Según Guillermo Giacossa el muro que se ha levantado actualmente en Palestina es totalmente una vergüenza, ya que priva a los palestinos de llegar a sus sitios de trabajo, escuelas y hospitales. Lo más dramático del asunto es que las potencias occidentales apoyan el proyecto y no dicen nada, " los Estados Unidos que vivieron criticando acerbamente el Muro de Berlín no solamente critican ese muro en palestina, si no que son ellos mismo los que se levantan un propio muro en la frontera con México para que los inmigrantes no puedan pasar". Según Giacossa esa es la actual doble visión del mundo y la doble moral de occidente, ya que defienden lo que les conviene y lo que no lo condenan.






martes, 11 de mayo de 2010

Inmigración alemana en el Perú

La inmigración alemana al Perú se desarrolló de manera espontánea, lenta, gradual, sin ningún estímulo del estado peruano, siguiendo lazos de parentezco, de vecindad y amistad al igual que la inmigración italiana, francesa, inglesa y croata al Perú, esto se produce desde finales de la época del virreynato, hasta incluso nuestros días. Calculándose la entrada de alemanes a lo largo de la historia en unas 10.000 personas a territorio peruano, se establecieron sobre todo en Lima y las grandes ciudades. Sin embargo siguiendo posteriormente una política común en Latinoamérica, de atraer inmigración alemana al continente, Perú no fue la excepción, siendo que se promulgó una ley para la facilitacion de la llegada de inmigrantes alemanes al territorio peruano en la época del gobierno de Ramón Castilla. Es así que al Perú ingresaron 500 austro-alemanes para poblar la zona del Pozuzo.
Algunos peruanos destacados de ascendencia alemana

Académicos

Jaime de Althaus, sociólogo.
Federico Kauffmann, historiador.
Hans Landolt, analista.
José de la Puente Brunke, historiador.
Nils Ericsson Correa, ex `zar antidrogas'.

Jorge Basadre Grohmann, historiador.

Juan Gúnther Doering, arquitecto.
Guillermo Lohmann Villena, historiador.
Max Arias-Schreiber Pezet, jurista.
Juana Alarco de Dammert
Pedro Francke, economista, ex presidente del BCR.
Javier Villa Stein, presidente del poder judicial.
Emilio Adolfo Westphalen
Martha Hildebrandt, lingüista y congresista.
Henry Pease, ex presidente del congreso.
María Reiche, historiadora.

Ministros y ex ministros

Antonio Brack, Ministro de Ambiente .
Gastón Benza Pflucker, ex ministro de agricultura.
Carlos Boloña Behr, ex ministro de economía.
Henry Pease
Edith Noeding
Empresarios
Germán Kruger
Frieda Holler, empresaria en modas.
Efraín Goldenberg
Pedro Koechlin]
Guillermo Wiese.
Leopoldo Scheelje, ex presidente de CONFIEP.
Políticos, Congresistas y ex congresistas
Juan C. Eguren Neuenschwander, congresista.

Mauricio Mulder

Elias Mendoza Habersperger, dirigente de Acción Popular.

Alcaldes y ex alcaldes

Kurt Woll, ex alcalde del Callao.
Carlos Neuhaus
Marino Costa Bauer
Francisco Iriarte Brenner
Jorge Haaker
Úrsula Harm
Carlos Bazán Zender.

Artistas en general

Christian Meier

Ana Kohler
Christian Thorsen
Tracy Freundt
Gustavo Mayer
Karen Schwarz
Gladys Zender
Olenka Zimmermann
James Berckemeyer.

Diplomáticos

Allan Wagner
Alfonso Arias Schreiber
Anne Avalos Temmernan
Elmer Schialer Salcedo
Manuel De Cossio Kluver
Luis Escalante Schuler
Edmundo Buller Vizcarra
Gustavo Lembcke
Jorge Ortega Rosemberger
Eduardo Reusche
Jorge Wurst Calle
Hubert Wieland
Alexis Aquino Albengrin
Mariano López Black
Carlos Arévalo Van Oordt
Rubén Blotte Schaller-Orrego
Stephan Mutze Ponce
Martín López De Castilla Koster
Fernando Schwalb
Alberto Wagner de Reyna.

Deportistas en general

Nicolás Fuchs, campeón de 'caminos del inca'

Alfredo Deza Fuller, medallista olímpico
Vanessa Clausen, seleccionada de voleybol
Mauricio Jhansen, campeòn de natación.
James Westreicher

Militares

Edwin Donayre Gotzch, ex comandante del ejército

Guillermo Hasembank, capitán de navío